lunes, 19 de octubre de 2026

10 GRANDES ASPECTOS PARA EL DESARROLLO AGROPECUARIO (Versión ampliada y actualizada el 19 de octubre de 2026. Original publicado el 26 de septiembre de 2014)

Elaborado por Eladio Contreras Reyes

Economista y analista socioeconómico

Director Ejecutivo

Este documento, publicado originalmente en septiembre del año 2014, fue actualizado y ligeramente enriquecido por el Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales, adscrito a la  Fundación Economía & Democracia, Inc. (FUENEDEM) en fecha 19 de octubre del año 2026.

Introducción y contexto

En septiembre de 2014 la Fundación Economía & Democracia, Inc. (FUENEDEM) planteó diez grandes aspectos para el desarrollo agropecuario dominicano. Doce años después, la mayoría sigue pendiente, y el contexto en que deben aplicarse es más exigente: la desgravación arancelaria del DR-CAFTA concluyó, el Decreto 693-24 fue derogado y el país negocia su relación comercial con Estados Unidos en medio de una nueva ola de aranceles. Por eso actualizamos este documento: las propuestas siguen vigentes, pero hoy son más urgentes.

El sector agropecuario dominicano es mucho más que una cifra del PIB. En 2025 el PIB agropecuario ascendió a RD$363,502.1 millones de pesos a precios corrientes, un 4.6% del PIB nacional (subsector agrícola 3.30% y ganadería, silvicultura y pesca 1.30%). Del valor de la producción agrícola, cinco cultivos (plátano, aguacate, coco, arroz y lechosa) concentraron el 57.6% del total. El plátano (US$952 millones) y el aguacate (US$937 millones) encabezan el ranking de importancia económica que FUENEDEM elabora desde 2016. Son ingresos reales, para productores reales, en casi todas las provincias del país.

La segunda dimensión es social. El sector ocupó a 354,728 personas al cierre de 2025, el 6.30% de los ocupados del país. Pero ese porcentaje era 10.80% en 2014: la participación del empleo agropecuario ha caído de forma sostenida durante doce años. Detrás de esa cifra hay migración rural, envejecimiento del productor, comunidades que pierden su base económica y mayor presión sobre las ciudades. Y a ese empleo directo hay que sumarle el indirecto: proveedores de insumos, transportistas, operadores de maquinaria, molinos, secadoras, comerciantes y agroindustrias. El caso del arroz lo ilustra: cerca de 30,000 productores, el 70% con 50 tareas o menos, sostienen una cadena de unas 300 mil personas. El agro dominicano es, ante todo, una economía de pequeños productores y de familias rurales, y es uno de los pocos mecanismos de movilidad social con que cuenta el interior del país.

La tercera dimensión es el comercio. El DR-CAFTA se firmó en agosto de 2004, entró en vigor en marzo de 2007 y fijó para los productos sensibles, como el arroz, un calendario de desgravación que concluyó en enero de 2025. El país tuvo veinte años para prepararse. En 2016 el Decreto 260-16 creó una comisión de alto nivel para evaluar el impacto del tratado y formular medidas de mitigación; sin embargo, buena parte de esas recomendaciones nunca se implementó. 

El costo de esa omisión se vio en 2024, cuando las importaciones de arroz se multiplicaron por 9.5 (214,061 toneladas, el equivalente a una tercera parte de la producción nacional), en buena medida desde terceros países como Guyana, Tailandia y Brasil. El 9 de septiembre de 2026, el Decreto 635-26 derogó el régimen de contingente y arancel del Decreto 693-24, y el arroz estadounidense puede entrar sin cuota y sin arancel. Estudios del BID ya advertían que, sin medidas especiales de aumento de productividad, la desgravación del DR-CAFTA podía generar una pérdida de excedente del productor de alrededor de US$1,000 millones en el conjunto de la región. Nadie serio pide desconocer un tratado vigente; lo que se exige es hacer, al fin, la tarea pendiente.

Por último, el escenario comercial sigue moviéndose. Estados Unidos, principal socio comercial del país (más de US$18,900 millones en intercambio de bienes el año pasado), incluyó a la República Dominicana entre los 66 países afectados por nuevos aranceles de entre 10% y 12.5%, y el presidente Abinader ha anunciado que la prioridad de la nueva Cancillería es negociar un acuerdo recíproco de tarifas. En paralelo, el país mantiene acuerdos con Centroamérica, el CARICOM, Panamá y la Unión Europea (mediante el EPA CARIFORUM-UE), y en julio de 2026 se informó del inicio de negociaciones de un acuerdo comercial de alcance parcial con Ecuador. Cada acuerdo abre oportunidades de exportación para el aguacate, el cacao, el banano, los vegetales y los productos orgánicos; pero también implica riesgos para los rubros sensibles. La lección es que ningún acuerdo se aprovecha ni se mitiga solo: se requieren sanidad, inocuidad, infraestructura, financiamiento y organización, es decir, los diez aspectos que se detallan a continuación.

Los 10 grandes aspectos

1. Adecuación institucional y simplificación de trámites. Redefinir las funciones del gabinete agropecuario para darle mayor funcionalidad: simplificación de trámites, reducción o eliminación de pagos de servicios burocráticos, entre otros. Actualización: se propone una ventanilla única agropecuaria (permisos, registros, certificaciones y acceso a apoyos), un padrón único de productores como base de todos los programas y un mecanismo permanente de coordinación con las organizaciones de productores, para que ninguna política dependa de quién ocupe el cargo.

2. Fortalecer y universalizar el sistema nacional de sanidad animal, vegetal, de inocuidad y trazabilidad agroalimentaria para los mercados nacionales e internacionales. Actualización: la sanidad es la verdadera llave de los acuerdos comerciales. Sin ella no se aprovechan los mercados abiertos ni se controla lo que entra al país. Es necesario fortalecer los laboratorios, la inspección en puertos y aeropuertos, y la vigilancia de plagas y enfermedades, y garantizar que el producto importado cumpla las mismas exigencias que se le imponen al productor nacional.

3. Establecer el sistema nacional de apoyo al sector agropecuario que incluya incentivos fiscales y apoyo en efectivo para compensación de pagos de préstamos, seguro agropecuario, asistencia técnica, capacitación y adquisición de tecnología, entre otros, para el fomento del sector tanto para el mercado nacional como para exportación. Los recursos invertidos en este sistema serían a fondos perdidos. Actualización: este sistema debe diseñarse con apoyos compatibles con el DR-CAFTA y la OMC (la llamada “caja verde”: servicios técnicos, infraestructura, seguros y reconversión), con metas verificables y priorizando al productor de 50 tareas o menos. Un seguro agrícola de cobertura amplia, con esquema paramétrico para huracanes e inundaciones, es una pieza central.

4. Establecer el subsidio al gasoil agropecuario. Actualización: el gasoil está presente en la preparación de suelos, el bombeo de riego, la cosecha mecanizada, el secado y el transporte. Los impuestos de las leyes 112-00 y 495-06 suman RD$69.16 por galón de gasoil regular, según la estructura de precios del MICM de octubre de 2026. Proponemos un precio preferencial o el reembolso de los impuestos contra factura, con uso exclusivo agropecuario, auditoría contra el desvío, trámite simple para el pequeño productor y desvinculado de la cantidad producida, para asegurar su compatibilidad con los compromisos comerciales del país.

5. Establecer por ley la obligatoriedad de que los programas de asistencia social de las entidades oficiales se suplan de productos agropecuarios nacionales y que se compre en el exterior solo cuando se compruebe que no hay existencia nacional (plan social, comedores económicos, desayuno escolar, etc.). Actualización: las compras públicas son un mercado cautivo y previsible para el productor local. Deben contemplar contratos anticipados, compra a organizaciones de pequeños productores y un reporte público de cuánto se compra a cada origen.

6. Establecer el sistema nacional de acreditación y certificación de buenas prácticas agrícolas para los mercados nacionales e internacionales. Actualización: certificarse es hoy un requisito de acceso, no un lujo, tanto para exportar al mercado estadounidense y europeo como para vender a supermercados y hoteles. El sistema debe ser accesible en costo para el pequeño productor y estar vinculado con la marca de origen (por ejemplo, “Arroz Dominicano”).

7. Establecer el sistema nacional de infraestructuras agropecuarias para la construcción o mantenimiento total o parcial de carreteras, presas, canales de riego, centros de acopio, puertos y aeropuertos, entre otros, para el sector agropecuario. Actualización: se incorporan los centros de secado, almacenamiento y frío, los caminos vecinales y la logística portuaria y aeroportuaria para exportación. Cada peso invertido en infraestructura reduce el costo de producir y de comercializar, y ese es el tipo de apoyo que ningún tratado limita.

8. Establecer el sistema de precios de sustentación que garantice una rentabilidad mínima a los productores, siempre y cuando el productor solicitante lo haga en el marco de la planificación nacional, regional o provincial. Actualización: se propone publicar antes de cada siembra un precio de referencia basado en costos de producción por sistema, y ligarlo a la planificación de siembras, para que la garantía de precio no estimule sobreproducción. Esto exige, a su vez, una encuesta anual de costos por finca y estadísticas abiertas de producción e importación.

9. Fortalecer la agricultura bajo ambiente controlado y la agricultura por contrato. Actualización: produce mayor rendimiento por área, menor uso de agua y más inocuidad, y es una alternativa real para el joven agricultor con poca tierra. La agricultura por contrato, con precio y calidad pactados antes de la siembra, reduce el riesgo del productor y del comprador, y es la vía natural para vincular la finca con la agroindustria, los supermercados y la exportación.

10. Fomentar todo tipo de esquema de asociatividad, cadenas de valor o encadenamientos productivos que generen mayor competitividad y rentabilidad a la agropecuaria nacional. Actualización: con fincas tan pequeñas, la escala solo se logra organizándose: cooperativas y asociaciones para compra conjunta de insumos, mecanización compartida, secado, almacenamiento y comercialización. Ningún actor de la cadena puede aspirar a ganancias superiores al valor que efectivamente agrega; por eso, lo racional es que el productor se organice para asumir más eslabones.

Conclusión

El agro dominicano no necesita protección eterna: necesita tiempo, tecnología y reglas claras para competir, dentro de los compromisos asumidos en el DR-CAFTA y en los demás acuerdos que el país ha firmado o negocia.

Estos diez aspectos son, a la vez, la mejor política de defensa y la mejor política de ofensiva comercial, porque lo que protege al productor del arroz o del cerdo es lo mismo que habilita al exportador de aguacate, cacao o banano. La soberanía y la seguridad alimentaria no se negocian. Las recomendaciones están hechas desde hace doce años. ¡Pero ya!


Sobre el autor: Eladio Contreras Reyes es economista, con altos estudios en administración financiera, formulación y evaluación de políticas públicas, planes, programas y proyectos de desarrollo agropecuario, rural, industrial y de las Mipymes. Fue Viceministro Administrativo-Financiero del Ministerio de Agricultura y Asesor de Políticas Públicas Agropecuarias de esa misma cartera. Actualmente es Director Ejecutivo (Honorífico) de la Fundación Economía & Democracia, Inc. (FUENEDEM).

VERSION ORIGINAL: https://economiaydemocracia.blogspot.com/2014/09/10-grandes-aspectos-para-el-desarrollo.html


 

viernes, 16 de octubre de 2026

EL ARROZ DOMINICANO: DIAGNÓSTICO Y PROPUESTAS PARA PROTEGER, FOMENTAR Y FORTALECER LA PRODUCCIÓN, LA MOVILIDAD SOCIAL Y LA ESTABILIDAD RURAL

Elaborado por

Eladio Contreras Reyes, economista y analista socioeconómico

 

Al momento de la elaboración de este documento, se decía que el Gobierno Dominicano estaba en la fase de formulación de un plan para la protección del arroz. Esperamos que consideren algunas de las acciones que proponemos.

1. INTRODUCCIÓN: ¿POR QUÉ EL ARROZ NO ES UN CULTIVO MÁS?

Este es un documento técnico elaborado por el Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales, adscrito a la Fundación Economía & Democracia, Inc. (FUENEDEM), para contribuir a diseñar un plan de acciones de amplio impacto para el fortalecimiento de la cadena de valor del arroz en la República Dominicana.

Los dos principales destinatarios de este documento son el Gobierno Dominicano y las organizaciones de productores de arroz y factorías, en una primera instancia.

 En el año 2025 el arroz en cáscara generó un valor de producción de RD$31,671 millones (unos US$515 millones), lo que lo ubica en el cuarto lugar entre los 27 renglones agrícolas del Banco Central, con el 8.5% del valor agrícola nacional. Junto con el plátano, el aguacate, el coco y la lechosa, concentra el 57.6% de todo lo que produce el campo dominicano.

Pero el dato que más importa no es el monto, sino quiénes lo producen. Cerca de 30,000 productores, de los cuales alrededor del 70% no pasa de 50 tareas, sostienen una cadena de valor de cerca de 300 mil personas. Dicho en lenguaje llano: el arroz es, sobre todo, una economía de pequeños productores y de familias rurales.

Cuadro 1. El arroz dominicano en cifras (2025)

INDICADOR

DATO

VALOR DE LA PRODUCCIÓN

RD$31,671 MILLONES (US$515 MILLONES)

POSICIÓN ENTRE 27 CULTIVOS / PARTICIPACIÓN

4.º LUGAR / 8.5%

PRODUCCIÓN

1.03 MILLONES DE T.M. DE ARROZ EN CÁSCARA (14.78 MILLONES DE QUINTALES DE ARROZ PULIDO)

PRODUCTORES

≈ 30,000, EN 14 PROVINCIAS; ≈ 70% CON 50 TAREAS O MENOS

SUPERFICIE

≈ 1.5 MILLONES DE TAREAS FÍSICAS, CON DOS CICLOS DE SIEMBRA AL AÑO

PERSONAS VINCULADAS A LA CADENA DE VALOR

≈ 300,000 (FUENEDEM HABÍA ESTIMADO MÁS DE 250,000 EMPLEOS DIRECTOS E INDIRECTOS)

Elaborado por el Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales de la Fundación Economía & Democracia (FUENEDEM), con datos e informaciones del BCRD, el Ministerio de Agricultura, Fenarroz y FUENEDEM.

Para entender las unidades. Una tarea equivale a 628.86 metros cuadrados (15.9 tareas hacen una hectárea). Un quintal son 100 libras. El rendimiento histórico del país ronda 4.51 quintales de arroz pulido por tarea, y las primeras áreas cosechadas en 2026 reportan más de 5.44 quintales.

2. EL MOMENTO: DESGRAVACIÓN PLENA Y DEROGACIÓN DEL DECRETO 693-24

El DR-CAFTA se firmó en agosto de 2004, entró en vigor en marzo de 2007 y se estableció que el arroz de Estados Unidos entraría libre de aranceles desde enero de 2025. Es decir, el país tuvo más de veinte años para prepararse.

A pocos días de ese vencimiento, el Gobierno emitió el Decreto 693-24, que literalmente decía lo siguiente: "ARTÍCULO 1. Se dispone aplicar a los productos de arroz (S.A. 1006.10.00, 1006.20.00, 1006.30.00 y 1006.40.00), el trato arancelario establecido en la Lista XXlll de República

Dominicana ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), que dispone un 20% ad valoremdentro del contingente y 99% ad valorem fuera de éste.

ARTÍCULO 2. Se establece una cuota preferencial de 23,300 Toneladas Métricas (TM) con 0%de arancel ad valorem para los productos de arroz (S.A. 1006.10.00, 1006.20.00, 1006.30.00 y 1006.40.00) originarios de los Estados Unidos de América, y fuera de esta cuota se aplicará el arancel Nación Más Favorecida (NMF), equivalente a un 99% ad valorem.

ARTÍCULO 3. Se aplicará el tratamiento arancelario NMF de 99% ad valorem a los productos de arroz (S.A. 1006.10.00, 1006.20.00, 1006.30.00 y 1006.40.00) originarios de la República de Nicaragua."

El 9 de septiembre de 2026, mediante el Decreto 635-26, ese régimen fue derogado, en medio de las presiones y conversaciones con Estados Unidos. En lo adelante, el arroz estadounidense puede entrar sin cuota y sin arancel.

Nadie serio puede pedir que se desconozca un tratado vigente. Pero tampoco es serio que se llegue al día final sin haber hecho la tarea. Y hay un dato que las cifras de Trade Map ponen sobre la mesa: el gran incremento de importaciones de 2024 no vino principalmente de Estados Unidos, sino de Guyana, Tailandia, Brasil, Pakistán y Uruguay.

Cuadro 2. Importaciones de arroz de la República Dominicana (partida 1006)

Año

Toneladas

Equivalente en millones de quintales

% de la producción nacional

Origen principal

2021

36,999

0.82

n.d.

EE.UU.

2022

22,109

0.49

n.d.

EE.UU.

2023

22,485

0.50

n.d.

EE.UU.

2024

214,061

4.72

33.6%

EE.UU., Guyana, Tailandia, Brasil

2025

30,032

0.66

4.5%

EE.UU., Uruguay, Guyana

Elaborado por el Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales de la Fundación Economía & Democracia (FUENEDEM), con datos de Trade Map (cálculo FUENEDEM) y del Ministerio de Agricultura. .

En un solo año las importaciones se multiplicaron por 9.5, hasta equivaler a una tercera parte de la cosecha nacional. En 2024 y 2025, Estados Unidos aportó el 33.4% de lo importado; el resto vino de terceros países. La lección es clara: el problema no fue solo el tratado, fue la falta de control, de transparencia y de planificación de las importaciones.

Lo más grave es que casi todo esto estaba advertido. En 2016 el Decreto 260-16 creó una comisión de alto nivel para evaluar la desgravación y formular medidas de mitigación; las recomendaciones de competitividad se conocen desde antes de entrar en vigor el DR-CAFTA. Como ha sido una perniciosa tradición, no se implementaron, y ahora, cuando la desgravación concluyó, se quiere corregir de golpe lo que no se hizo en dos décadas.

El Ministerio de Agricultura sostiene que el apoyo al sector continuará mediante mecanización, asistencia técnica y reducción de costos; el programa Pronamec arrancó con más de RD$200 millones y Banreservas anunció RD$12,000 millones para la pignoración 2026-2027. Son pasos útiles, pero insuficientes para la magnitud del desafío.

3. DIAGNÓSTICO

3.1 La brecha no está en el costo por tarea, sino en el rendimiento y la escala

El informe técnico comparativo del 8 de octubre de 2026 muestra algo que conviene explicar bien: producir una tarea de arroz en República Dominicana cuesta menos que en Estados Unidos, pero se cosecha mucho menos por tarea. El agricultor dominicano no es menos esforzado; trabaja con menos tecnología, menos escala y menos paquete de insumos.

Cuadro 3. Eficiencia productiva: Estados Unidos vs. República Dominicana

INDICADOR

EE.UU. (2025)

REP. DOMINICANA (2024-2025)

MÁS EFICIENTE

RENDIMIENTO DE ARROZ PULIDO (LB POR ACRE)

5,281

2,902 – 3,501

EE.UU. (+51% A +82%)

COSTO POR ACRE (USD)

1,306

686 – 896

RD (31% A 47% MENOS)

COSTO COMPLETO POR QUINTAL DE ARROZ PULIDO (USD)

24.73

27.63 – 30.87

EE.UU. (RD ENTRE 12% Y 25% MÁS COSTOSO)

SUPERFICIE PROMEDIO POR PRODUCTOR

≈ 457 ACRES

≈ 7.8 ACRES (50 TAREAS)

EE.UU. (PRODUCCIÓN POR PRODUCTOR ≈ 49 VECES MAYOR)

CICLOS DE SIEMBRA POR AÑO

1

2

RD

Elaborado por el Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales de la Fundación Economía & Democracia (FUENEDEM), con datos  del Informe Técnico del 8 de octubre de 2026 (USDA-NASS, USDA-ERS, Bio-Arroz del Ministerio de Agricultura, Fenarroz). Tipo de cambio de referencia: RD$60 por US$1.

Tres lecturas importantes. Primera: la brecha de costo unitario es moderada (12% a 25% en el caso central), y se cierra si el rendimiento de 5.44 quintales por tarea se consolida; esto indica que el problema es corregible con tecnología. Segunda: el costo dominicano está subestimado, porque omite depreciación de maquinaria y el trabajo del productor, mientras que el de Estados Unidos es un costo económico total. Tercera: la comparación excluye los apoyos públicos de ambos países, y Estados Unidos mantiene un robusto sistema de apoyo a sus agricultores; competir contra ese sistema con el productor solo es competir con una mano atada.

3.2 Un minifundio financieramente frágil

Para ver qué significa esto en el bolsillo de un productor pequeño, se presenta un ejemplo ilustrativo: un agricultor de 50 tareas que siembra dos ciclos al año (100 tareas-ciclo), con rendimiento de 4.51 quintales por tarea y un costo de RD$8,000 por tarea (punto medio del rango de RD$7,600 a RD$8,400 reportado por Fenarroz). El ingreso bruto actual equivale a unos RD$10,200 por tarea sembrada (valor de producción del BCRD entre las más de 3 millones de tareas sembradas en el año).

Cuadro 4. ¿Cuánto resiste el productor de 50 tareas ante una caída del precio? (ejemplo ilustrativo)

VARIACIÓN DEL PRECIO DE VENTA

INGRESO BRUTO POR TAREA (RD)

MARGEN ANUAL, 100 TAREAS-CICLO (RD$)

 

SIN CAMBIO

10,200

2,200

220,000

−10%

9,180

1,180

118,000

−20%

8,160

160

16,000

−30%

7,140

−860

−86,000

Elaborado por el Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales de la Fundación Economía & Democracia (FUENEDEM), con datos del BCRD y Fenarroz; cálculo propio con rendimiento y costo constantes. Cifras redondeadas; no incluyen costo de oportunidad del trabajo familiar.

La lectura es contundente: una caída del 20% en el precio elimina prácticamente todo el margen del pequeño productor, y una caída del 30% lo lleva a pérdida. Con el margen normal, un productor de 50 tareas apenas obtiene el equivalente a RD$18,000 mensuales, antes de pagar deudas. No hay colchón. Por eso la competencia desleal o desordenada no se traduce en “ajuste de mercado”, sino en endeudamiento, venta de tierras (desarraigo por un lado y concentración de las tierras de vocación arrocera por otro lado).

3.3 Cinco debilidades estructurales

1.         Tecnología desigual: conviven la siembra manual y el trasplante con la mecanización; aún es frecuente la semilla común, con una diferencia estimada de un saco y medio por tarea frente a la semilla certificada.

2.         Costos de insumos: fertilizantes, agroquímicos y combustible son mayormente importados y sensibles al dólar y a los fletes.

3.         Riesgo climático sin protección masiva: huracanes, inundaciones y plagas golpean al productor sin un seguro agrícola de cobertura amplia.

4.         Comercialización débil: el pequeño productor negocia solo, con poca capacidad de secado, almacenamiento y acopio, y sin información previa de precios.

5.         Datos insuficientes: no existe una encuesta nacional de costos por finca; los últimos costos oficiales detallados son de 2024, y la transparencia sobre las importaciones ha sido deficiente.

A estas debilidades se anteponen fortalezas reales: dos cosechas al año, una producción nacional de 14.78 millones de quintales y rendimientos que, de confirmarse, acercan al país a la paridad de costos en el sistema mecanizado.

4. IMPACTO EN LA MOVILIDAD Y LA ESTABILIDAD SOCIOECONÓMICA

La cadena del arroz no termina en la finca. Alrededor del productor trabajan los proveedores de insumos, los dueños de maquinaria, los jornaleros, los operadores de secadoras y molinos, los transportistas y los comerciantes. Cerca de 300 mil personas dependen, directa o indirectamente, de esa actividad, en 14 provincias, principalmente del Cibao y la Línea Noroeste. Esto tiene tres consecuencias.

Movilidad social. Para miles de familias rurales el arroz ha sido el medio para financiar la educación de los hijos, mejorar la vivienda y capitalizar una pequeña finca. Si el ingreso del productor se evapora, esa escalera se rompe, y la familia retrocede.

Estabilidad territorial. Cuando una zona arrocera pierde su base económica, no solo cae el productor: cae el comercio, el transporte y el empleo local. El resultado es migración hacia las ciudades y mayor presión sobre barrios ya saturados. La participación del empleo agropecuario en el empleo total ya bajó de 10.8% en 2014 a 6.3% en 2025; el país no puede darse el lujo de acelerar esa tendencia sin planificación.

Soberanía alimentaria. El arroz es la base de la dieta dominicana. Ya importamos US$666 millones en cereales en 2025; renunciar al arroz nacional aumentaría la dependencia y la vulnerabilidad a choques externos.

Esto no significa ignorar al consumidor. La derogación del decreto no garantiza por sí sola un arroz más barato, y los precios bajos que destruyen al productor son temporales si luego dependemos de proveedores externos. Lo que se propone es una transición ordenada, que cuide a ambos.

5. RECOMENDACIONES

Principio rector: apoyos, protección inteligente, transitorios y condicionados a metas; compatible con el DR-CAFTA, pero que no deje al pequeño productor solo en la cancha.

5.1 Medida prioritaria: gasoil agropecuario con precio preferencial

Uno de los factores que mayor distorsión y sobrecosto genera en la estructura productiva dominicana es la alta carga tributaria sobre los combustibles fósiles. Conforme al aviso oficial del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) para la semana del 10 al 16 de octubre de 2026, el precio de venta al público del Gasoil Regular se sitúa en RD$ 337.97 por galón (para centrales eléctricas no interconectadas) y el Gasoil Óptimo en RD$ 318.10 por galón, operando bajo una tasa de cambio de referencia de RD$ 60.75 por dólar.

Estructura impositiva oficial del Gasoil Regular (MICM, Octubre 2026):

COMPONENTE DEL GASOIL REGULAR

MONTO (DOP / GALÓN)

PORCENTAJE / INCIDENCIA

PRECIO PARIDAD DE IMPORTACIÓN

256.89

76.0% DEL PRECIO DE REFERENCIA

IMPUESTO LEY 112-00 (HIDROCARBUROS)

28.06

8.3% DEL PRECIO DE REFERENCIA

IMPUESTO LEY 495-06 (AD-VALOREM / REFORMA)

41.10

12.2% DEL PRECIO DE REFERENCIA

Elaborado por el Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales de la Fundación Economía & Democracia (FUENEDEM), con datos del Ministerio de Industria, Comercio y Pymes (MICP)

Como se puede apreciar, los impuestos específicos y ad-valorem (Ley 112-00 y Ley 495-06) totalizan 69.16 pesos por cada galón de gasoil regular, lo que representa más del 20% del precio final pagado por el consumidor. En el sector arrocero, el gasoil es un insumo absolutamente transversal e insustituible: se emplea en la preparación de suelos con tractores, en el bombeo intensivo para riego en los sistemas del Cibao y la Línea Noroeste, en la cosecha mecanizada, en el secado industrial y en el transporte.

Proponemos establecer el gasoil agropecuario con precio preferencial, eliminando o reembolsando a los productores los impuestos que lo gravan. Es una propuesta que FUENEDEM incluyó desde 2014 entre los “10 grandes aspectos para el desarrollo agropecuario”, y que hoy cobra una urgencia mayor.

¿Por qué el gasoil? Porque está presente en cada etapa del arroz: la preparación y nivelación del terreno, el bombeo de riego, la cosecha mecanizada, el secado y el transporte del grano. Mientras más se mecaniza el cultivo, que es precisamente lo que se busca con Pronamec, más pesa el combustible en el costo. Y es un costo que el productor no controla: depende del mercado internacional y del tipo de cambio.

¿Cuánto representa para el bolsillo? En el ejemplo del Cuadro 4, cada RD$100 que se ahorren por tarea y ciclo equivalen a RD$10,000 adicionales al año para el productor de 50 tareas. Cuando el margen puede desaparecer con una caída de 20% en el precio, cada peso de costo que se reduzca es colchón.

¿Cómo aplicarlo? Se proponen dos modalidades, que pueden coexistir:

1.         Precio preferencial en la bomba: exención de los impuestos que gravan el gasoil para volúmenes autorizados, mediante el padrón único de productores y un cupo por superficie sembrada y etapa del cultivo.

2.         Reembolso de impuestos: para quien compre a precio de mercado, devolución de lo pagado contra factura, en un plazo máximo de 30 días y con abono directo a cuenta.

Condiciones para que funcione: uso exclusivo agropecuario, trazabilidad y auditoría contra el desvío, trámite simple para el productor de 50 tareas o menos, y cuantificación previa del costo fiscal por la DGII y el Ministerio de Hacienda. El beneficio debe diseñarse para todo el sector agropecuario y sin vinculación a la cantidad producida ni a la competencia con importaciones, y con asesoría jurídica independiente para verificar su encaje con el DR-CAFTA y la OMC.

5.2 Al Gobierno dominicano

1.         Transparencia inmediata: publicar los informes jurídicos, las comunicaciones con Estados Unidos y las recomendaciones del Consejo Nacional para la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conassan) que sustentaron la derogación, y aclarar qué régimen rige hoy para el arroz de terceros países.

2.         Mesa público-privada permanente con las organizaciones de productores agropecuarios, cooperativas, molineros, fundaciones y consultoras, academia, entre otros, con agenda y plazos públicos.

3.         Plan Rector del Arroz 2027-2036, con metas, presupuesto y cronograma verificables, e informe anual de cumplimiento.

4.         Control estricto de las importaciones de terceros países: valoración aduanera, verificación de volumen y precio, y monitoreo mensual publicado. El salto de las importaciones de arroz del año 2024 no debe repetirse.

5.         Evaluar, con asesoría jurídica independiente, los mecanismos de salvaguardia y de transición que contempla el propio tratado, y negociar formalmente apoyos y cooperación compatibles con el DR-CAFTA.

6.         Fondo de Reconversión y Competitividad Arrocera, con apoyos de la “caja verde” de la OMC: mecanización colectiva (ampliando Pronamec), nivelación láser, semilla certificada y asistencia técnica, priorizando a los productores de 50 tareas o menos.

7.         Financiamiento y gestión del riesgo: crédito del Banco Agrícola a tasa preferencial, seguro agrícola de cobertura amplia (con esquema paramétrico para huracanes e inundaciones) y compras públicas que prioricen el arroz nacional.

8.         Precio de referencia basado en costos: publicar antes de cada siembra el costo de producción por sistema (mecanizado, pregerminado, trasplante) y un precio de referencia para pignoración y compras.

9.         Observatorio y datos: encuesta anual de costos por finca, padrón único de productores y publicación abierta de las estadísticas de importación y producción.

5.3 Al sector arrocero

1.         Organizarse para ganar escala: cooperativas y asociaciones para compra conjunta de insumos, servicios de mecanización, secado y almacenamiento compartidos.

2.         Adoptar semilla certificada y paquete tecnológico en toda la superficie posible; es la vía más barata para elevar rendimientos.

3.         Mejorar la calidad y la molinería (rendimiento del grano, trazabilidad y marca “Arroz Dominicano”) para ganar valor en el mercado.

4.         Contratos de compra anticipada entre productores y molinos, con precios y calidad pactados antes de la siembra.

5.         Llevar registros de costos, para negociar con datos y no solo con reclamos.

6.         Unidad gremial para presentar una propuesta única ante el Estado.

Cuadro 5. Metas propuestas 2027-2030

INDICADOR

LÍNEA BASE

META 2030

RENDIMIENTO PROMEDIO (QQ DE PULIDO POR TAREA)

4.51 HISTÓRICO; > 5.44 EN PRIMERAS ÁREAS 2026

6.0 SOSTENIDO

SUPERFICIE CON SEMILLA CERTIFICADA

POR DETERMINAR (2027)

80%

COSTO POR LIBRA DE ARROZ PULIDO (RD$, CON RENTA)

14.18 – 18.52 (2024)

REDUCCIÓN DE 15%

SUPERFICIE CON SEGURO AGRÍCOLA

MÍNIMA

60%

PRODUCTORES EN COOPERATIVAS O ASOCIACIONES CON SERVICIOS COMPARTIDOS

POR DETERMINAR (2027)

50%

ENCUESTA NACIONAL DE COSTOS Y REPORTE DE IMPORTACIONES

NO EXISTE / IRREGULAR

ANUAL Y MENSUAL, PÚBLICOS

Elaborado por el Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales de la Fundación Economía & Democracia (FUENEDEM), con datos del Ministerio de Industria, Comercio y Pymes (MICP). Las metas son propuestas sujetas a validación técnica con el Ministerio de Agricultura y el sector.

5.4 Marco de referencia: los 10 grandes aspectos de FUENEDEM aplicados al arroz

Estas propuestas se inscriben en los 10 grandes aspectos para el desarrollo agropecuario que FUENEDEM planteó en septiembre de 2014. Aplicándolos a arroz, serían las siguientes:

Cuadro 6. Los 10 grandes aspectos y su aplicación al arroz

N.º

ASPECTO (FUENEDEM, 2014)

APLICACIÓN AL ARROZ

1

ADECUACIÓN INSTITUCIONAL Y SIMPLIFICACIÓN DE TRÁMITES

VENTANILLA ÚNICA ARROCERA; REDUCIR O ELIMINAR PAGOS BUROCRÁTICOS

2

SANIDAD, INOCUIDAD Y TRAZABILIDAD

SANIDAD VEGETAL FRENTE A PLAGAS TROPICALES Y TRAZABILIDAD DE LA MARCA “ARROZ DOMINICANO”

3

SISTEMA NACIONAL DE APOYO (INCENTIVOS FISCALES Y APOYO EN EFECTIVO PARA PRÉSTAMOS, SEGURO, ASISTENCIA TÉCNICA Y TECNOLOGÍA)

FONDO DE RECONVERSIÓN Y COMPETITIVIDAD ARROCERA (MEDIDAS 6 Y 7 DEL PUNTO 5.2)

4

SUBSIDIO AL GASOIL AGROPECUARIO

GASOIL CON PRECIO PREFERENCIAL, CON EXENCIÓN O REEMBOLSO DE IMPUESTOS (PUNTO 5.1)

5

COMPRAS DE ASISTENCIA SOCIAL CON PRODUCCIÓN NACIONAL

PLAN SOCIAL, COMEDORES ECONÓMICOS Y DESAYUNO ESCOLAR: ARROZ NACIONAL PRIMERO

6

ACREDITACIÓN Y BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

CERTIFICACIÓN DE PRODUCTORES; SEMILLA CERTIFICADA Y MANEJO INTEGRADO

7

INFRAESTRUCTURA AGROPECUARIA

CAMINOS, CANALES DE RIEGO, CENTROS DE ACOPIO Y SECADO

8

PRECIOS DE SUSTENTACIÓN

PRECIO DE REFERENCIA BASADO EN COSTOS, LIGADO A LA PLANIFICACIÓN DE SIEMBRAS

9

AGRICULTURA POR CONTRATO

CONTRATOS DE COMPRA ANTICIPADA ENTRE PRODUCTORES Y MOLINOS

Elaborado por el Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales de la Fundación Economía & Democracia (FUENEDEM), con base a los  “10 grandes aspectos para el desarrollo agropecuario” (26 de septiembre de 2014).

7.         CONCLUSIÓN

El arroz dominicano no necesita una protección eterna; NECESITA TIEMPO, TECNOLOGÍA Y REGLAS CLARAS PARA COMPETIR. Con rendimiento y escala, la brecha de costos se ha ido cerrando. Sin ellos, los pequeños productores, sus familias y las comunidades rurales pagarán la factura, y el país terminará dependiendo de lo que otros decidan producir, afectando su seguridad y soberanía alimentaria.

Por eso FUENEDEM y su Observatorio plantean que el arroz es un bien estratégico y un garante de la paz social en el campo: la soberanía alimentaria no se negocia. Las recomendaciones están hechas desde hace veinte años. El sector agropecuario necesita mayor y mejor aporte presupuestario. ¡Pero ya!

Sobre el autor

Eladio Contreras Reyes es economista, con altos estudios en administración financiera, formulación y evaluación de políticas públicas, planes, programas y proyectos de desarrollo agropecuario, rural, industrial y de las Mipymes. En su trayectoria en el sector público se destaca su desempeño como Viceministro Administrativo-Financiero del Ministerio de Agricultura y como Asesor de Políticas Públicas Agropecuarias de esa misma cartera. Actualmente funge como Director Ejecutivo (Honorífico) de la Fundación Economía & Democracia, Inc. (FUENEDEM). 

10 GRANDES ASPECTOS PARA EL DESARROLLO AGROPECUARIO (Versión ampliada y actualizada el 19 de octubre de 2026. Original publicado el 26 de septiembre de 2014)

Elaborado por Eladio Contreras Reyes Economista y analista socioeconómico Director Ejecutivo Este documento, publicado originalmente en se...