domingo, 9 de enero de 2022

Estrategia para fomentar la inclusión financiera sostenible del sector agropecuario dominicano

 

Eladio Contreras Reyes-Director Ejecutivo

La agropecuaria es una de las actividades productivas que está más expuesta a una diversidad de riesgos que le son propios por su naturaleza.

En la actividad agropecuaria, los riesgos más incontrolables son los referidos a la variabilidad meteorológica, y en menor medida, si se cuenta con un adecuado sistema de sanidad agropecuaria, los referidos a plagas y enfermedades, tanto a los cultivos como al ganado.

El riesgo de mercado (o de precios) tiene que ver con la variabilidad en los niveles de precios, generados en mayor medida por los choques de oferta y demanda de los mercados agropecuarios.

Por esas y otras razones, la actividad agropecuaria es percibida de alto riesgo. En tal sentido, todos los actores no agropecuarios, de la cadena de valor agropecuaria, ante esa realidad, generalmente penalizan los precios de los bienes y servicios que proveen a los productores agropecuarios.

Los servicios financieros, evidentemente, no están exentos de esas penalidades a la actividad agropecuaria. Eso se traduce en que generalmente los costos financieros para la actividad agropecuaria, son más elevados que los que se les aplican a las actividades manufactureras, comerciales y de servicios.

A esos y otros riesgos de la actividad agropecuaria, se agregan otros que son más de carácter estructural, y limitan las posibilidades de lograr niveles de producción con perspectivas de rentabilidad.

Resulta indudable que, desde el Gobierno Dominicano, en coordinación con el sector privado, especialmente organizaciones de productores agropecuarios, organizaciones no gubernamentales, cooperativas, y entidades financieras reguladas, entre otros actores, se han emprendido diversas iniciativas para aumentar la canalización de recursos financieros a las actividades agropecuarias.

Casi todas esas iniciativas de créditos a la agropecuaria, contemplaban facilitar el capital o principal, con la consabida tasa de interés altamente preferencial, muy por debajo de las tasas activas prevalecientes en el mercado, llegando en algunos casos, a concederse a tasas que ni los clientes de menores riesgos crediticios obtendrían en el mercado financiero nacional.

Para el mes de diciembre del año 2020, la cartera de préstamo del sistema financiero nacional era de RD$1,205,980,058,700.00, y las disponibilidades del sistema fue de RD$430,627,946,350.00, equivalente al 35.7% de la cartera de crédito, lo que indica que el problema necesariamente no es de recursos, si no de la falta de facilidades para movilizar una parte importante de esos recursos para el financiamiento de la agropecuaria.

Según el reporte de la Superintendencia de Bancos, la Tasa de Interés Promedio Ponderada a diciembre del año 2020 fue de 13.20%.

Al evaluar esas iniciativas y sus resultados, se puede apreciar un común denominador: las iniciativas no se mantienen una vez se agotan los recursos otorgados por donaciones o préstamos a tasas preferenciales de los organismos de cooperación o del Gobierno Dominicano.

Evolución de la cartera de créditos agropecuarios del año 2016 al 2020

En el período año 2016 al año 2020, la cartera de créditos agropecuarios ha tenido un peso promedio de 1.98% de la cartera total de préstamos. Ese reporte excluye las operaciones crediticias del Banco Agrícola de la República Dominicana.

En el año 2016 el peso de la cartera agropecuaria fue de 2.08%. En el año 2017 subió a 2.12%. Su nivel más, en el período, fue en el año 2019, cuando tuvo una importancia de 1.84% de la cartera total.

En el año 2020 fue de 1.95%.

Hay que dejar claramente establecido, que, las entidades financieras reguladas, no se sienten entusiasmadas en la canalización de préstamos al sector agropecuario.

Eso tiene su explicación, entre otros aspectos, por lo establecido en las normas prudenciales, específicamente en el reglamento de evaluación de activos, REA, que exige una serie de reservas atendiendo la calificación de los deudores. Obviamente que eso encarece significativamente los costos financieros, obligando a las entidades financieras cobrar una tasa activa mayor para poder percibir una rentabilidad similar a los demás préstamos de menor calificación de riesgo.

Para poner un ejemplo, si un deudor tiene calificación C, la entidad financiera que le otorgue un préstamo, tiene que consignar una reserva de un 20% del monto del mismo. Es decir, esa entidad debe excluir de sus disponibilidades prestables esa suma de dinero.

Entonces, para que esa entidad financiera pueda obtener una rentabilidad igual a la que tendría con un deudor de calificación A, donde el nivel de reserva es de solamente 1%, la tasa de interés que se le cobraría al deudor de calificación C, debe reflejar ese 20% de provisión o reserva que habría que hacer.

Bajo las situaciones antes descritas, las entidades financieras formalizadas, por razones de las normas prudenciales y aspectos legales, se le dificulta realizar operaciones de créditos con esos productores.

Conclusiones y recomendaciones

Ante lo descrito y evaluado a lo largo de este breve escrito, sugerimos una serie de acciones para aumentar la canalización de préstamos hacia el sector agropecuario:

1. Hay que crear un entorno amigable y favorable para que el sector financiero privado, incursione en el financiamiento agropecuario. En ese sentido recomendamos el fortalecimiento y diversificación del seguro agropecuario, la constitución de fondos de garantía de préstamos agropecuarios, entre otros.

2. Entre otros mecanismos de políticas públicas, recomendamos evaluar la constitución de un fondo de co-pago de los intereses de los préstamos agropecuarios, para que finalmente, en cada operación de crédito, el productor agropecuario pague una tasa de interés similar a la que pagaría un deudor con calificación A, y que la diferencia de los intereses sea pagada por ese fondo. De esa forma se reduce sustancialmente la distorsión que se genera al otorgársele préstamos con tasas de interés por debajo de lo que establece su calificación de crédito, según el reglamento de evaluación activos (REA).

3. Lo más aconsejable en la política general de apoyos a los productores agropecuarios, es tratar de hacerlo mediante acciones que no generen tantas distorsiones, y que sean, sobre todo, transparentes y trazables.

 

El autor es economista, con altos estudios y experiencia en administración financiera, formulación y evaluación de políticas públicas, planes, programas y proyectos de desarrollo agropecuario, industrial y pymes


miércoles, 18 de agosto de 2021

LOS RETOS DEL SECTOR AGROPECUARIO DOMINICANO (2da parte)

Elaborado por:

Eladio Contreras Reyes

Director Ejecutivo

(Continuación...)

Los grandes retos de los sistemas agroalimentarios son producir bajo esquemas de sostenibilidad ambiental y a costos razonables, los alimentos y materias primas de origen agropecuario, para una población y economía que está en constante crecimiento.

La agropecuaria, además de ser rentable, tiene que serlo con perspectiva ambiental. En otras palabras, la rentabilidad sostenible es el criterio que prevalecerá para tener acceso a los mercados.

Se estima que para este año 2021 la población mundial es de cerca de 7.8 billones de personas. Para el año 2050, la población se estima rondará los 9.7 billones de personas, lo que representa un incremento poblacional de un 24% en un período de 29 años.

La República Dominicana, su sistema agroalimentario, está sometido a los mismos retos y desafíos que el resto del mundo, con algunas particularidades propias de los sistemas insulares y por nuestra ubicación en el Caribe.

Esos grandes retos a su vez, se ven potencializados ante la concurrencia de otros eventos, como son:

  • el impacto del cambio climático
  • la escasez de recursos naturales
  • la proliferación de plagas y enfermedades
  • el desperdicio de alimentos

Es por ello, que toda la comunidad agropecuaria, que incluye las entidades oficiales de rectoría y fomento, las agencias de cooperación e investigaciones, a los productores y a los demás actores de la cadena global de valor, debemos aunar esfuerzos y voluntades para la implementación de estrategias tendentes a superar cualquier tipo de limitación u obstáculo.

Nos gustaría poder compartir con Ustedes, brevemente, algunos aspectos que entendemos importantes y que marcan la tendencia del sector de cara a los próximos años.

Es importante que se entienda, que todas las acciones que entre todos formulemos, deben propiciar, entre otros no menos importantes, los siguientes resultados:

Mejorar el acceso a mercados y facilitar inversiones para productos amigables ambiental y socialmente, reduciendo los impactos negativos sobre los ecosistemas naturales y el clima global. (Se deberá analizar la demanda en volúmenes cada vez más importantes de biocombustibles en Europa y los Estados Unidos. Aunque se hace la salvedad de que ese uso no alimentario de bienes de origen agropecuario, también puede presionar la seguridad alimentaria).

Mejorar la eficiencia en el uso del suelo, incrementando la productividad con mejores tecnologías y prácticas de manejo que aumenten la capacidad de resiliencia a fenómenos climáticos, a la vez que reduzcan las presiones sobre ecosistemas naturales y también propicien, en lo posible, desarrollo local (Hay que gestionar el debido consenso para la aprobación de la Ley de Ordenamiento Territorial y de Uso de Suelo que tiene más de cinco años en Congreso Nacional, el anteproyecto preparado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo).

Fortalecer subsectores y cadenas productivas, involucrando criterios de sostenibilidad que resulten en mejores medios de vida para los productores locales, con menores impactos ambientales, más organizadas y más incluyentes (Hay que propiciar acciones tendentes a la reconfiguración y de fortalecimiento institucional de las agencias oficiales de rectoría y fomento agropecuario, de las organizaciones de productores agropecuarios, enfatizando el desarrollo de esquemas asociativos).

LOS GRANDES ASPECTOS QUE DIRECCIONAN EL FUTURO DE LOS SISTEMAS AGROALIMENTARIOS MUNDIALES SON:

1. Agricultura Sostenible o Climáticamente Inteligente

2. Agricultura de Precisión, TICs aplicada a la agricultura y Robótica o automatización de los procesos para responder al reto de la reducción de mano de obra y aumento de la demanda... el desafío de la productividad

3. Mejoramiento de semillas y genética para fortalecer resistencia a enfermedades y plagas.

4. Energía sustentable como negocio agropecuario... agua...sol…biomasa...

5. Enfoque exportador para ampliar las oportunidades de mercados

6. Agricultura vertical y la agricultura urbana

7. Producción bajo ambiente controlado

8. Mas valor vía procesamiento y más calidad

Mejorar la Gestión de la Tierra

Existen dos TIC de mayor importancia para manejar la tierra: los SIG y los sistemas de TD. 

Los SIG - Sistemas de Información Geográfica - permiten recopilar muchas informaciones que proceden de diferentes fuentes, en una representación espacial única, lo que resulta más fácil para la adecuada gestión del territorio.

Mientras que los sistemas de TD -Teledetección-, son herramientas muy importantes para asegurar el seguimiento de los recursos terrestres (por ejemplo, la vegetación, los cuerpos de agua, entre otros), especialmente cuando una sola institución se encarga de la supervisión de un gran territorio. La recuperación de datos sobre el terreno es una operación costosa y que consume mucho tiempo. Sin embargo, los sistemas SIG y TD no pueden reemplazar completamente las observaciones locales, o sea sobre el terreno. Hace falta encontrar un equilibrio entre la supervisión remota e in-situ y no resulta fácil.

John Deere invierte US$305 millones en la compra de la compañía robótica Blue River Technology. Se trata de una empresa emergente que usa inteligencia artificial para distinguir maleza de cultivo y la rocía con toda precisión con herbicidas. Blue River dice que su primer producto, LettuceB ya se está usando para controlar la maleza en 10% de la producción norteamericana de lechuga.

Blue River Technology fabrica varias herramientas agrícolas:  un rociador automático de malezas, un aparato que recorta las hojas de lechuga en escala y software para los drones que analizan los cultivos.

Los tractores John Deere tienen actualmente cierto nivel de autonomía; algunos pueden autoconducirse con ayuda de señales de GPS mientras unos sensores emiten imágenes que determinan la calidad del grano durante la cosecha.

Pero la compañía dice que la Inteligencia Artificial de Blue River va a permitir a futuros tractores entender cada planta en forma individual en cultivos de lechuga y algodón, dos áreas donde Blue River ya ha hecho demostraciones.

En algunos casos los rendimientos de los cultivos pueden ser idénticos si se usan los promedios, pero diametralmente distintos en una situación de distintos niveles de pendientes.

Ese dato sólo podrá obtenerse mediante la realización de un mapa de rendimiento. Igualmente podrán analizarse el tipo y la dosis de fertilizantes aplicar, la densidad de semilla, la fecha de siembra, el esparcimiento entre hileras, entre otros.

El impacto del uso de las tecnologías de la agricultura de precisión podría ser una mejoraría de los márgenes a través de un aumento del valor del rendimiento cantidad o calidad; o de una reducción en la cantidad de insumos. También podría darse una combinación de ambos

Mejoramiento de Semillas y Genética para Fortalecer Resistencia a Enfermedades y Plagas

La expansión de la agropecuaria ha generado, primero, en un incremento del área cultivada y, luego, en la necesidad de aumentar la productividad por planta. Es por ello que se hacen cuantiosas inversiones en investigación y desarrollo.

La transgénesis y los organismos genéticamente modificados han permitido la obtención de cultivos tolerantes a herbicidas (TH) y resistentes a insectos (Bt), lo que ayuda reducir los costos de producción –por el menor consumo de combustible y cantidad de labores y aplicaciones– y también a reducir  el impacto ambiental por el menor uso de insecticidas, entre otros.

Desde hace años se está trabajando en la manipulación genética como una de las herramientas que permitirá desarrollar cultivos más eficientes en el consumo de agua y en la absorción de nutrientes, con ciclos más cortos y resistentes a los eventos climáticos extremos.

La modificación genética es una técnica más entre un abanico de procesos que se pueden realizar para mejorar la agricultura. 

Seleccionar las mejores características y minimizar las probabilidades de que los cultivos sean perjudicados por factores externos, son básicamente los objetivos de la genética aplicada a los vegetales.

Energía Sustentable como Negocio Agropecuario (Biomasa y Etanol)

Por energía renovable se conciben aquellas que utilizan los recursos inagotables de la naturaleza, como la biomasa, las radiaciones solares o el viento.

Hoy prestaremos especial importancia a la biomasa y al etanol, por su particular relación con el desarrollo del campo, en un país que lo requiere más que nunca para su desarrollo sostenible.

El desarrollo de los biocombustibles (etanol y biodiesel), así como las inversiones realizadas en la generación de energía a partir de la biomasa resultante en estas cadenas de valor (bagazo de caña y residuos de fruto de palma africana), son ejemplos claros del surgimiento de iniciativas relacionadas con bioenergía en República Dominicana.

Varios especialistas consideran que la República Dominicana tiene el potencial de producir etanol para exportarlo a todo el Caribe.

Estas actividades, hasta el momento, se han visto beneficiadas por políticas de Estado que son necesarias para promover una actividad económica, que, al ser emergente, le es complejo crecer y desarrollarse exitosamente por sí sola.

La Ley 57-07, de Incentivos a las Energías Renovables y Regímenes Especiales, plantea toda una serie de estímulos que en mayor o menor medida propician las inversiones en estos combustibles de menor impacto al medio ambiente.

Enfoque Exportador para Ampliar las Oportunidades de Mercados

Durante muchos años, hasta la firma del DR-CAFTA, los productores dominicanos, en especial los agropecuarios, prácticamente solo pensaban en el mercado nacional como destino de su producción.

La agenda de liberación comercial, de la que la República Dominicana forma parte, ha obligado a replantear los viejos paradigmas de protección del mercado nacional vía altos aranceles.

Las economías con reducido tamaño doméstico saben que el aparato productivo nacional NO se va desarrollar solo pensando en abastecer el mercado interno de algo más de 10 millones de consumidores.

La población mundial es de cerca de 7,800 millones de personas. En un sentido, ese sería el mercado potencial de la República Dominicana.

Obviamente, hay que focalizar los apoyos y estímulos en los bienes agropecuarios donde somos más competitivos, siempre dándole atención especial a los de mercados diferenciados.

Los mercados orgánicos, de comercio justo y de otras certificaciones voluntarias, son de alto interés para el sector oficial agropecuario, por lo que se debería seguir fortaleciendo el Sistema Nacional de Sanidad e Inocuidad Agropecuaria.

Desde hace cerca de 4 años, en coordinación con el Ministerio de Agricultura, otras entidades oficiales, productores agropecuarios, la asociación de mataderos industriales, con el apoyo técnico y financiero del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, se están implementando diversas acciones para lograr la equivalencia de las normas sanitarias dominicanas y norteamericanas, lo que permitiría reanudar las exportaciones de carnes a los Estados Unidos de América.

Pero si hay algo que se asemeje más a las carreras con obstáculos, nos parece que son los sistemas de sanidad en sentido general, y los sistemas de sanidad agropecuaria, en sentido particular.

En el pasado mes de julio, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, confirmó la presencia de la peste porcina africana (PPA), en la República Dominicana.

La peste porcina africana (PPA), es una enfermedad viral contagiosa que afecta a los cerdos de todas las edades y causa una fiebre hemorrágica. Puede presentarse en varias formas que van desde sobreaguda, aguda y subaguda hasta crónica y asintomática.

La estrategia de control que han adoptado la mayoría de los países, para contener su difusión ha sido el sacrificio y/o destrucción de los animales infestados, con las pérdidas económicas que esto representa tanto para el productor como para el país. Esa situación obliga a establecer una estrategia de compensación que vaya en beneficio de ambos.

Este brote de PPA en el país, debe servirnos de lección, en el sentido de que, debe fortalecerse la sanidad e inocuidad agropecuaria, sobre todo en lo que respecta a los recursos humanos de capacidad probada. Los departamentos técnicos de sanidad agropecuaria deben contar con sueldos razonables, capacitación permanente, trasportación adecuada, y estabilidad laboral.

PARA QUE SE ENTIENDA: Los departamentos de sanidad agropecuaria, son los llamados a evitar que de la República Dominicana salgan productos agropecuarios con enfermedades, plagas, o cualquier sustancia que pudiera amenazar los sistemas agropecuarios del extranjero o afectar la salud de quienes los ingieran en el extranjero, por un lado; y por otro, tienen las responsabilidad de evitar la entrada de productos agropecuarios con enfermedades, plagas, o cualquier sustancia que pudiera amenazar el sistema agropecuario nacional o afectar la salud de quienes los ingieran en la República Dominicana.

Agricultura Vertical y Urbana 

Para el año 2050, casi el 80% de la población mundial vivirá en centros urbanos. Partiendo de las estimaciones más conservadoras de las actuales tendencias demográficas. Entre los años 2021 y 2050, población humana aumentará en unos 1,900 millones de personas. Se estima que se necesitarán 10.000.000.000 de hectáreas de nuevas tierras (algo más que la superficie de un país como Brasil) para producir suficientes alimentos para alimentar a estas personas, siempre que se sigan las prácticas agrícolas tradicionales de hoy en día.

Actualmente, atendiendo datos de la FAO y la NASA, más del 80% de la tierra apta para cultivos está en uso. Históricamente, alrededor del 15% se ha echado a perder por el uso de malas prácticas.

La pregunta obligada es ¿Qué hacer para evitar ese gran problema?

Dickson Despommier en su libro “The Vertical Farm: Feeding the World in the 21 st Cent” que traducido al español seria “La Agricultura Vertical; Alimentando el Mundo en el Siglo 21”, desarrolla la última versión de esta idea.

Despommier, en su libro, intenta enfrentarse a los desafíos del crecimiento acelerado de la población, el cambio climático y la disminución de los recursos, a través de la búsqueda de fuentes alternativas de alimentos, agua y energía para cumplir con las mayores demandas y necesidades del mundo.

Localizar los sistemas agrícolas en edificios de gran altura en nuestras ciudades, según Despommier, cambiaría significativamente la forma en que se cultivan las frutas, verduras, aves y el pescado, reduciendo sustancialmente muchos de los serios problemas ambientales a los que se enfrenta actualmente.

Este autor expresa que las ventajas potenciales de la agricultura vertical serían evidentes, pero el origen de las mismas partiría de la ampliación y del desarrollo de los nuevos métodos de cultivo basados en la hidroponía y la aeroponía.

Indica que la tecnología ya existe en la actualidad para aplicar a su proyecto. “Cada piso tendrá su propio sistema de riego y sistemas de monitoreo de nutrientes. Habrá sensores para cada planta que realizan un seguimiento de cuándo y qué tipo de nutrientes tiene que absorber la planta.

Además, podrá contar con sistemas para controlar enfermedades de las plantas mediante el empleo de tecnologías de chips de ADN que detectan la presencia de patógenos en las plantas mediante un simple muestreo del aire y el uso de fragmentos de diversas infecciones virales y bacterianas.

Ventajas de las granjas verticales:

  • los cultivos pueden crecer las 24 horas del día, los 365 días del año
  • los cultivos quedarían protegidos de las condiciones climáticas impredecibles y       perjudiciales
  • Reutilización de agua captada del ambiente interior
  • Pueden proporcionar empleos a los residentes locales
  • Permite la eliminación del uso de pesticidas, fertilizantes o herbicidas
  • Reduce drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles
  • Previene la pérdida de cultivos debido a enfermedades o plagas
  • Detiene la escorrentía agrícola

La agricultura vertical tal como se plantea en el libro “La Agricultura Vertical; Alimentando el Mundo en el Siglo 21”, quizás no sea actualmente necesaria en la República Dominicana, pero sí debe ser un llamado de exhortación para usar, bajo los mas estrictos criterios de eficiencia, todos los espacios donde se pueda materializar la producción agropecuaria.

 

 

domingo, 18 de julio de 2021

LOS RETOS DEL SECTOR AGROPECUARIO DOMINICANO (1ra parte)

 Elaborado por:

Eladio Contreras Reyes

Director Ejecutivo

Los grandes retos de los sistemas agroalimentarios son producir bajo esquemas de sostenibilidad ambiental y a costos razonables, los alimentos y materias primas de origen agropecuario, para una población y economía que está en constante crecimiento.La agropecuaria, además de ser rentable, tiene que serlo con perspectiva ambiental. En otras palabras, la rentabilidad sostenible es el criterio que prevalecerá para tener acceso a los mercados.

Se estima que para este año 2021 la población mundial es de cerca de 7.8 billones de personas. Para el año 2050, la población se estima rondará los 9.7 billones de personas, lo que representa un incremento poblacional de un 24% en un período de 29 años.

La República Dominicana, su sistema agroalimentario, está sometido a los mismos retos y desafíos que el resto del mundo, con algunas particularidades propias de los sistemas insulares y por nuestra ubicación en el Caribe.

Esos grandes retos a su vez, se ven potencializados ante la concurrencia de otros eventos, como son:

  • el impacto del cambio climático
  • la escasez de recursos naturales
  • la proliferación de plagas y enfermedades
  • el desperdicio de alimentos

Es por ello, que toda la comunidad agropecuaria, que incluye las entidades oficiales de rectoría y fomento, las agencias de cooperación e investigaciones, a los productores y a los demás actores de la cadena global de valor, debemos aunar esfuerzos y voluntades para la implementación de estrategias tendentes a superar cualquier tipo de limitación u obstáculo.

Nos gustaría poder compartir con Ustedes, brevemente, algunos aspectos que entendemos importantes y que marcan la tendencia del sector de cara a los próximos años.

Es importante que se entienda, que todas las acciones que entre todos formulemos, deben propiciar, entre otros no menos importantes, los siguientes resultados:

Mejorar el acceso a mercados y facilitar inversiones para productos amigables ambiental y socialmente, reduciendo los impactos negativos sobre los ecosistemas naturales y el clima global. (Se deberá analizar la demanda en volúmenes cada vez más importantes de biocombustibles en Europa y los Estados Unidos. Aunque se hace la salvedad de que ese uso no alimentario de bienes de origen agropecuario, también puede presionar la seguridad alimentaria).

Mejorar la eficiencia en el uso del suelo, incrementando la productividad con mejores tecnologías y prácticas de manejo que aumenten la capacidad de resiliencia a fenómenos climáticos, a la vez que reduzcan las presiones sobre ecosistemas naturales y también propicien, en lo posible, desarrollo local (Hay que gestionar el debido consenso para la aprobación de la Ley de Ordenamiento Territorial y de Uso de Suelo que tiene más de cinco años en Congreso Nacional, el anteproyecto preparado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo).

Fortalecer subsectores y cadenas productivas, involucrando criterios de sostenibilidad que resulten en mejores medios de vida para los productores locales, con menores impactos ambientales, más organizadas y más incluyentes (Hay que propiciar acciones tendentes a la reconfiguración y de fortalecimiento institucional de las agencias oficiales de rectoría y fomento agropecuario, de las organizaciones de productores agropecuarios, enfatizando el desarrollo de esquemas asociativos).

LOS GRANDES ASPECTOS QUE DIRECCIONAN EL FUTURO DE LOS SISTEMAS AGROALIMENTARIOS MUNDIALES SON:

1. Agricultura Sostenible o Climáticamente Inteligente

2. Agricultura de Precisión, TICs aplicada a la agricultura y Robótica o automatización de los procesos para responder al reto de la reducción de mano de obra y aumento de la demanda... el desafío de la productividad

3. Mejoramiento de semillas y genética para fortalecer resistencia a enfermedades y plagas.

4. Energía sustentable como negocio agropecuario... agua...sol…biomasa...

5. Enfoque exportador para ampliar las oportunidades de mercados

6. Agricultura vertical y la agricultura urbana

7. Producción bajo ambiente controlado

8. Mas valor vía procesamiento y más calidad

Agricultura Sostenible o Climáticamente Inteligente

La agricultura climáticamente inteligente pretende mejorar la capacidad de los sistemas agrícolas para prestar apoyo a la seguridad alimentaria, e incorporar la necesidad de adaptación y las posibilidades de mitigación en las estrategias de desarrollo agrícola sostenible.

La agricultura climáticamente inteligente (CSA, por sus siglas en inglés) constituye un enfoque que aborda simultáneamente la seguridad alimentaria y el cambio climático, además de contribuir a mitigar los gases de efecto invernadero.

La CSA propone enfoques más integrados en relación con los desafíos fuertemente interrelacionados de la seguridad alimentaria, el desarrollo y el cambio climático, con el fin de ayudar a los países a determinar las opciones que les suponga un beneficio máximo y cuyas ventajas comparativas deban ponderarse.

La CSA reconoce que la materialización de las opciones dependerá del contexto y la capacidad de cada país, así como de su acceso a una información más completa, la armonización de las políticas, la coordinación de los acuerdos institucionales y la flexibilización de los incentivos y los mecanismos financieros. El concepto de CSA evoluciona permanentemente y no existe un planteamiento único que pueda utilizarse. 

Agricultura de Precisión, las Tics y la Robótica en la Agropecuaria

El concepto en que se basa la agricultura de precisión, es aplicar la cantidad adecuada de insumos en el lugar exacto y tiempo preciso. Es el uso de la tecnología de la información para adecuar el uso de suelos y cultivos a la variabilidad presente de los terrenos.

La agricultura de precisión involucra el uso de sistemas de posicionamiento global y el de otros medios electrónicos para obtener datos del cultivo. Las tecnologías de la agricultura de precisión permiten satisfacer una de las exigencias de la agricultura moderna: el manejo óptimo de grandes extensiones de terrenos.

El análisis de resultados de los ensayos se puede realizar por sectores diferentes dentro de un mismo lote y de esta manera ajustar el manejo diferencial dentro de los mismos.

En la agropecuaria, las TIC  -Tecnologías de la Información y la Comunicación- ya forman parte de su cotidianidad. A diario, se utilizan estas tecnologías, ya sea en la agricultura de precisión, el Internet, el seguimiento de los mercados en línea.

A pesar de la brecha digital que persiste entre las zonas urbanas y rurales, los productores agropecuarios han ido incorporando masivamente los avances tecnológicos en sus actividades productivas.

Siembra, gestión del rebaño, presión de los neumáticos, sistema de autoguiado con GPS, RTK sobre maquinaria agrícola como tractores, fertilización, sala de ordeño, estabulación, entre otros.

Es decir, en casi todas las actividades agropecuarias, hay claras evidencias de la tecnología en la agropecuaria.

Además, de la misma manera que el agua, las semillas y los abonos, la información es un componente fundamental en la agricultura y las TIC desempeñan un papel importante al facilitar el acceso a la información.

Continúa…

domingo, 4 de julio de 2021

PRESUPUESTO COMPLEMENTARIO, SEGURIDAD Y SOBERANIA ALIMENTARIA EN LA REPUBLICA DOMINICANA

Elaborado

Eladio Contreras Reyes

Consultor en Economía,

Proyectos y Políticas Públicas


El Gobierno acaba de presentar un proyecto de ley que modifica el Presupuesto General del Estado del año 2021, que fuera aprobado mediante la ley No 237-20. En el anteproyecto del presupuesto complementario, se verifican aumentos y reducciones de sus partidas presupuestarias a varias entidades oficiales.

 Pero primero un poco de historia.

El pasado lunes 21 de junio, “las principales fuerzas organizadas e instituciones de la sociedad dominicana respondieron al llamado del presidente Luis Abinader, para integrarse a la Mesa de Trabajo por la Crisis Internacional de Precios, como una forma de superar la situación generada por factores externos, principalmente en las alzas de las materias primas.

Durante más de una hora, funcionarios gubernamentales, industriales, empresarios, dirigentes comunitarios e integrantes de los sectores religiosos analizaron el cuadro que presenta la economía del país y la coyuntura de aumentos de precios en artículos de consumo masivo.”

A tales efectos, bajo la coordinación del Ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Víctor “Ito” Bisonó, se conformaron las siguientes mesas de trabajo:

1.      Mesa Empresarial, lidereada por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP)

2.      Mesa Comercio y Mipymes, coordinada por Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (CODOPYME)

3.      Mesa de la Construcción, dirigida por la Cámara de Construcción

4.      Mesa de Grandes Superficies, coordinada por la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC)

5.      Mesa Industrial, bajo el liderazgo de la Asociación de Industrias de la Republica Dominicana (AIRD)

6.      Mesa Social y Laboral, dirigida por la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus)

En este breve escrito, sólo nos vamos a referir a los impactos en los precios, producción y comercialización agropecuaria, en este escenario de incertidumbre mundial.

Atendiendo a las recomendaciones y sugerencias para garantizar niveles razonables de producción agropecuaria, que a su vez garantice la estabilidad de los precios y una rentabilidad razonable para los actores de la cadena de valor agropecuaria, especialmente a los productores, el común denominador es que debe incrementarse y mejorarse el gasto publico en el sector agropecuario público.

En términos generales, se sugirieron una diversidad de acciones, que van desde:

a) compra de productos excedentes a precios razonables, por parte de las entidades oficiales que gestionan programas de ventas populares y/o donaciones de alimentos, destinados a la población de menores ingresos (INESPRE, COMEDORES ECONOMICOS, PLAN SOCIAL, PROGRAMAS SOCIALES MINISTERIOS, OTROS);

b) establecimientos a través del gobierno de subsidios parciales o totales para la adquisición de algunos productos de alta demanda en las clases populares (INESPRE, MINISTERIO DE AGRICULTURA, INSTITUTO AGRARIO DOMINICANO, OTROS); 

c) fortalecimiento de los programas de financiamiento a tasas subsidiadas total o parcialmente para la producción agropecuaria (BANCO AGRICOLA y FEDA).

d) fortalecimiento de los programas de preparación gratuita de tierras agrícolas y la entrega de semillas, fertilizantes y los insumos básicos (MINISTERIO DE AGRICULTURA, INSTITUTO AGRARIO DOMINICANO, OTROS)

e) Fortalecimiento de la articulación y coordinación entre las entidades agropecuarias públicas, para que los programas antes descritos se cumplan y no se verifiquen desvíos ni usos inadecuados. Esa coordinación se hará bajo el liderazgo y acompañamiento del Ministerio de Agricultura, el INESPRE, el BAGRICOLA, entre otros, y las organizaciones de productores agropecuarios.

e) Y otras más.

Las acciones sugeridas, implican por obligación, recursos financieros adicionales para el Ministerio de Agricultura, como entidad canalizadora de los recursos a las entidades públicas agropecuarias.

Hacemos esta salvedad, ya que, atendiendo las informaciones publicadas en los distintos medios de comunicación, de las entidades públicas que verán reducidas sus apropiaciones presupuestarias, una de ellas es el Ministerio de Agricultura. 

Considerando la actual coyuntura económica, social, sanitaria y geopolítica, hay que pensar de que se de trata de un error o confusión, que de inmediato será corregido.

Para el presupuesto del año 2021 el Ministerio de Agricultura tenía asignado RD$13,835,081,458. En el anteproyecto del presupuesto complementario se le hace una reducción de 145 millones de pesos.

Todavía se está a tiempo de que, desde el Ministerio de Hacienda se envíe una adenda, o en el caso extremo, en el Congreso Nacional, se incremente el gasto público agropecuario, por su alta importancia en la seguridad y soberanía alimentaria de la República Dominicana.

 

 

IMPORTANCIA ECONÓMICA DE LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA EN LA REPÚBLICA DOMINICANA DEL AÑO 2025: EL PLATANO POWER RECUPERA EL PRIMER LUGAR

FUENEDEM | ECONOMÍA & DEMOCRACIA       Observatorio Nacional Agropecuario, Industrial, Pymes y Recursos Naturales       ECONOMÍA A...